Tú mismo debes hacer realidad tus metas.

Tú mismo debes hacer realidad tus metas.

¿Pensás que alguien llega por casualidad, sin proponérselo, a la cima del monte Everest? Pues estás muy equivocado. Para llegar allí arriba hay que planear cada detalle, entrenarse mucho, prepararse como mínimo durante cuatro años, disponer de muchísimo dinero y tener acceso a mucha tecnología de avanzada. Si no es así, ¡se corre el riesgo de morir en el intento!
Sin planificación es imposible alcanzar grandes metas…
Es fundamental tener objetivos claros; si no es así daremos vueltas y vueltas y nunca lograremos nada: LA GRAN DIFERENCIA ENTRE UN SUEÑO Y UNA META ES QUE AL SUEÑO LE PUSISTE UNA FECHA PARA LOGRARLO.

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No es lo mismo vivir que transcurrir…

No es lo mismo vivir que transcurrir….

No es lo mismo vivir que transcurrir…

No es lo mismo vivir que transcurrir...

Siempre es posible, para cualquier persona, elegir cómo reaccionar ante cualquier situación, si te dejás llevar por las circunstancias pasás a formar parte del problema.
Transcurrir significa superar una situación y empezar de nuevo y eso nos da la posibilidad de transcender cualquier instante de nuestra existencia ¡De eso se trata el libre albedrío!

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El encanto de la sonrisa

La risa es la expresión de un momento de felicidad…

Para Bergson «es lo propio del hombre», para Darwin la sonrisa sirve para comunicar a los demás la ausencia del peligro y para nosotros ¿qué es la risa?

Los experimentos psicológicos han confirmado lo que todos sabemos por instinto: una persona que sonríe es más atractiva que esa misma persona con expresión taciturna.Los demás responden de otro modo cuando uno sonríe, se acercan, tienen confianza y se sienten identificados. En la medida en que la sonrisa es expresión de contento, expresa a los demás un sentimiento de alegría: ¡Siempre resulta bien hacer feliz a otro!

La risa encantadora no es solo una vaga explosión de hilaridad, es un mensaje: me haces reír, me haces sentirme feliz y también dejo claro que me siento bien. Sonreír hace que uno se sienta más feliz.

Las expresiones no solo reflejan emociones, sino que son capaces de crearlas.

El que ríe es un «buen público». Si la risa viene a propósito y en el momento oportuno, llena de satisfacción; la risa sincera y espontánea no es jamás maliciosa, burlesca o ruidosa; siempre parece sincera y afectuosa: Es una adhesión: ¡estoy de acuerdo!, ¡soy feliz con vos!

La sonrisa es una expresión humana universal pero no todas las personas sonríen igual, algunas lo hacen en menor grado y descubren que la respuesta de los demás es menos amistosa. 
¡SE PUEDE APRENDER A SONREÍR PARA CAUSAR UN BUEN EFECTO!

La sonrisa es la mejor forma de mejorar la propia imagen y la respuesta de los demás.

Hay muchas variedades de sonrisas, cada una con sus propios matices de significado; la gente suele detectar la falsa sonrisa sin verdadero sentimiento ¡Cuidado!

La sonrisa superior: se utiliza socialmente en la conversación y para saludar  a los amigos. Los labios se separan y muestran los dientes superiores. A menudo se emplea en combinación con un cálido contacto visual para reforzar una relación estrecha.

La sonrisa Mona Lisa: esta media sonrisa, enigmática y como de quien sabe algo, parece ocultar más de lo que se revela. Los labios no se abren y las comisuras se elevan apenas un poco. La mirada está llena de significado oculto.

La sonrisa amplia: quizá surja esta sonrisa al reírse abiertamente ante un chiste o una situación divertida. Los labios se apartan ampliamente y a menudo revelan también los dientes inferiores. El rostro muestra arrugas de felicidad.

La «gran» sonrisa: la boca se abre ampliamente, es una exclamación de encanto y sorpresa. Puede producirse en respuesta a un chiste que hace realmente reír, o al recibir un regalo divertido o inesperado.

La sonrisa falsa: se parece a la sonrisa superior, pero se observa la boca en una posición incómoda y los ojos no se entrecierran. Las sonrisas falsas aparecen cuando la gente se aburre y en poses para fotografías.

La sonrisa comprimida: los labios se aprietan en un intento por suprimir la risa. Esta sonrisa aparece cuando se trata de contenerla  ante una situación que no debería ser divertida, o cuando nos negamos a contestar una pregunta personal.

La sonrisa oblonga: revela un cierto grado de agresión o dudas propias subyacentes. Se tira de las comisuras de la boca para formar casi un rectángulo y se muestran los dientes superiores e inferiores, que casi se tocan.

La sonrisa secreta: las comisuras de la boca se mueven hacia afuera, con los labios ligeramente extendidos y relajados, pero no abiertos; se aparta la mirada. A menudo se sonríe de este modo, para sí mismo o al recordar una experiencia agradable.

Todos, aunque les parezca increíble, utilizamos estos tipos de sonrisas sin darnos cuenta que efecto causan en el otro; nunca hay que olvidar que si uno quiere sonreír más debe cuidarse de evitar la mueca fija o la sonrisa de disculpa, capaces de causar impresiones desagradables. 

Las reglas a seguir son: no exagerar y observar cómo responden los demás; si no reaccionan cálidamente es muy probable que parezcamos falsos y faltos de sinceridad.

Para concluir y no olvidar: aprender a sonreír con encanto supone antes que nada aprender a ser sincero. Hay rostros severos que se transforman bruscamente por la espontaneidad de una sonrisa. Es muy difícil manipular con la sonrisa…

Hasta la próxima

 

 

¡Vale la pena!

¡Vale la pena!

Lo que has hecho hoy es muy importante, porque has dado un día de tu vida a cambio de ello.

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No basta tan solo con vivir; es preciso también soñar…

No basta tan solo con vivir; es preciso también soñar...

Mi realidad me muestra el valor que considero que tengo

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El encanto y la mirada

Sin duda nuestros ojos son la parte más expresiva del rostro. También  son el elemento más importante para controlar el impacto que se ejerce sobre otras personas; a tal punto nos juega  a favor o en contra que si alguien causa una pobre impresión social, suele ser consecuencia de un inapropiado contacto visual, sobre todo durante una conversación.

Se ha filosofado mucho sobre la mirada. Los mitos le han dado una especie de poder mágico: la mirada de Orfeo a Eúridice separa para siempre a los amantes, la mirada de la mujer de Lot la convirtió en una estatua de sal, Medusa y su mirada que convertía todo en piedra, Narcizo y su ego: el reflejo de su mirada le costó la vida.

Se ha hablado de miradas de terciopelo, de miradas sonrientes, de miradas de acero, miradas en las que uno se pierde, un espejo, un reflejo o ventanas del alma… y todas son interesantes y válidas pero hay que adecuarlas a las situaciones.

Nuestros ojos poseen un impacto afectivo a causa del uso que hacemos de ellos; las relaciones entre los humanos están fundadas sobre el intercambio de miradas; por ejemplo, una mirada demasiado apoyada resulta cansadora e intimidante, hay que saber retener la mirada el tiempo suficiente (una tercera parte del tiempo que estoy dialogando con una persona); si mantenemos un contacto visual menor se creará una impresión desagradable de culpabilidad, aburrimiento o timidez ( las personas sumisas tienden a bajar mucho la mirada).

La mirada encantadora tiene de particular que da la impresión a la persona que la recibe, de que se la mira  a ella sola y de que ella sola es visible. Que ella sola existe. El contorno desaparece y el interlocutor en cuestión se convierte en el único centro de interés ¡Es difícil resistirse a un elogio mudo! ¿No les parece?

La mirada de negocios:en un encuentro de negocios hay que concentrar la mirada en un triángulo alto situado entre los ojos y las cejas de la otra persona, lo que indica una actitud seria por nuestra parte.

La mirada social: si queremos entablar una relación amistosa nuestros ojos deben mirar alrededor de una zona triangular entre estos, la nariz y la boca de la persona, indica calidez.

La mirada íntima: el triángulo que deben formar sus ojos se desplaza hacia abajo, abarcando el pecho y la cintura.

La Neurolingüística ha realizado estudios acerca del movimiento de los ojos, ¡nuestros ojos se mueven continuamente; cuando hablamos, cuando pensamos e incluso cuando soñamos! Entender y saber interpretar los movimientos  de estos, nos ayudan a comunicarnos mejor, a aumentar la capacidad de influir  en los demás y a poder desarrollar mejor nuestra inteligencia.

Nuestros ojos dicen al otro… si movemos los ojos hacia arriba estamos formando imágenes en nuestra mente (pensamiento), cuando nuestros ojos se dirigen hacia arriba y a la derecha, creamos las imágenes (es fácil darse cuenta cuando tu interlocutor está mintiendo o está inventando una historia si mueve los ojos hacia esa posición cuando le haces una pregunta).

Cuando miramos hacia arriba y a la izquierda recordamos imágenes, buscamos en nuestra memoria hechos para traerlos a la conversación (memoria).

Cuando movemos los ojos en el plano horizontal, estamos abriendo el canal auditivo (ponemos atención).

El movimiento de los ojos hacia abajo y a la izquierda significa que estamos hablando con nosotros mismos y si los movemos hacia abajo y a la derecha significa que tomamos conciencia de nuestro cuerpo y también que nuestro cuerpo está experimentando emociones (actividades cinestésicas).

Como verán no es difícil saber lo que te quiere comunicar el otro  a través de la mirada, solo hay que saber «leerla». El encanto en la comunicación es mucho más eficaz cuando el cuerpo y la mente están en sintonía.

Hasta la próxima.

 

  

Para comenzar…

Para comenzar….

¿Quiénes vivieron de su encanto?

No voy a nombrar famosos que están vigentes, mi objetivo es volver a los «ya olvidados», me parece interesante desde el cine, la pintura, la literatura, la música y otras artes recordar a grandes figuras, que si no se las nombran, quedan en el olvido y me parece que es tarea de todos hacerlas conocer, no solo por lo que han hecho, sino porque en muchos aspectos, tenemos que imitar para dejar una huella…

Jean Gabin nunca fue guapo, pero tenía un encanto poderosos y viril; Gérard Philipe tampoco era una belleza perfecta pero tenía un encanto romántico y nostálgico. Humphrey Bogart tenía unos rasgos movidos y cortados pero su encanto de duro, de corazón tierno se hizo mítico. Jean Paul Belmondo era más bien feo pero… ¿qué mujer resistía su encanto?

Para los más jóvenes: ¿qué me dicen de Dustin Hoffman?, no es ningún Apolo, es uno de tantos, pero eso mismo es lo que le da tanto atractivo y, ¿Woody Allen?, es calvo, flacucho, chiquito y lleva lentes pero tiene presencia, humor e inteligencia.

ES FUNDAMENTAL CREER EN LA REVANCHA DEL ENCANTO Y DE LA PERSONALIDAD CONTRA LA BELLEZA FRÍA, ABSTRACTA Y SUPERFICIAL…

Pero dejemos  a los hombres y vayamos a las mujeres que hicieron historia; ya hablamos de Brigitte Bardot (Ver entrada El encanto a través de la historia) y podemos agregar que no era bella en el sentido clásico de la palabra. Barbra Streisand tiene un perfil que hace temblar; Mireille Darc tenía una cara divertida y Marlène Jobert  demasiadas pecas. Jeanne Moreau tenía bolsas bajo los ojos y nunca  trató de ocultar sus arrugas; Annie Girardot un rostro muy irregular y de esta manera, seguro que a ustedes le vendrán a sus mentes muchos ejemplos más, nos damos cuenta que el encanto no tiene que ver con lo externo sino con lo que cada persona trasmite solo por querer «ser».

A partir de estos ejemplos, quiero dejar en ustedes la idea clara de que todos tienen su encanto, esa gracia misteriosa que sabe tocar en su centro la sensibilidad del otro. Existe el encanto perverso, insólito, humorístico, tierno, frontal, etc; la clave está en descubrir en cada uno de nosotros el encanto personal e individual que nos hace ser únicos dentro de la especie y que nos da el toque para ser diferentes.

El encanto consiste en detalles… detalles de la madurez, de un rostro que refleja una vida, de rasgos que se han afirmado, y sobre todo, una nueva habilidad, conseguida con los años, para revelar nueva personalidades, crean una seguridad y un equilibrio conseguido con la experiencia.

Todos, absolutamente todos, pueden ser encantadores; solo hay que conocerse, ponerse metas y tener claro qué es lo que se busca.

Hasta la próxima.

La vida te da en la medida exacta de lo que vos exigís de ella…

La vida te da en la medida exacta de lo que vos exigís de ella...

Lo que le impide a la mayoría de la gente hacer lo que desea es que no creen que eso sea posible. Como un hombre piensa, así es su vida.

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