Las cuatro actitudes de la vida

Siempre en la vida hay momentos de reflexión. Hace un par de días dejé en uno de mis escritos una pregunta retórica: ¿somos inteligentes? Y hoy, más que nunca, me doy cuenta de que no.

Creo firmemente que todo en la vida pasa por algo, hasta lo más terrible sirve para mejorar nuestra existencia y tiene su porqué; creo, también, que se habla mucho diciendo poco y que se oye todo pero no se escucha nada; nos masificamos porque creemos que juntos «somos más» sin importar adonde vamos y porque hacemos lo que hacemos; carecemos de personalidad y cada vez somos más «individuos» y menos personas… Ser persona es tener criterio, tener valores, saber que quiere cada uno sin importar lo que quieran de vos los demás, es estar convencido de lo que uno es, es pedir perdón cuando hicimos algo mal, es sentir orgullo por los principios que defendemos, es saber negociar en el juego de ganar – ganar, es hacer lo que debemos hacer lo mejor posible ya que hace rato aprendimos qué es lo que está bien y lo que está mal…

La vida es cíclica y sabia. La historia y las historias individuales y colectivas se repiten: hay que aprender de ellas.

Miremos el Universo, miremos el sol y su girar alrededor de la Tierra; en ese girar dorado vemos el día y la noche, lo femenino y lo masculino, el yin y el yan, el frío y el calor; todo se complementa. Es la energía que viene y va. Es la vida que late. Por un lado, da; por el otro, recibe. Un movimiento continuo y perfecto…

Las cuatro estaciones: verano,invierno,otoño y primavera; y los cuatro elementos de la naturaleza: fuego, agua, tierra y aire…¡ES PERFECTO!, LA VIDA ES PERFECTA y ¿qué hace el hombre ante tanta perfección?

Aunque no seamos conscientes el hombre mueve «esa rueda» con cuatro actitudes: agradecer, declarar, arriesgarse y solicitar.

El hombre tiene que aprender a tener estas cuatros acciones en su quehacer diario respetando ese orden, porque cuando sepamos equilibrar, en nuestras vidas, estas actitudes, estaremos en sintonía con el Universo.

Cada uno de nosotros, en todo momento, está recibiendo, procesando, recreando y emitiendo energía vital… creo que quien consigue sintonizar su movimiento individual con el movimiento del Universo y vivir en armonía logra ser realmente  un ser humano en todo sentido de la palabra.86