Para una tarde de lluvia…

Es un día especial. Llueve. Estoy de vacaciones y tenía decidido emplear mi tarde en poner al día mi casa, descuidada por cierto por la falta de tiempo (no es excusa aunque lo parezca, ja, ja, ja).

La tarde gris y húmeda me vino como anillo al dedo: ¡a leer se ha dicho!
Y con la lectura me acordé de mi blog, también olvidado…
Y quise compartir algunos párrafos de lo leído, que pueda servir y servirnos para recrearnos un poquito.

Todo en la vida tiene dos razones de ser: evitar el sufrimiento u obtener placer. A partir de estas premisas tomamos las decisiones en nuestras vidas. Hay personas que tienen un punto de referencia interno, mientras que otras lo tiene externo. Las primeras suelen automotivarse, es decir, no necesitan que nadie les diga lo que tienen que hacer. Por el contrario, las otras, generalmente deben ser motivadas por terceros.

¿Cómo nos damos cuenta cuándo alguien tiene un punto de referencia interno o externo?, haciéndole esta simple pregunta: ¡CUÁL HA SIDO EL MEJOR TRABAJO QUE HAS HECHO HASTA HOY EN TU VIDA? Al responderte, después de pensar mucho, seguramente, hacele otra pregunta: ¿CÓMO SABÉS QUE PRECISAMENTE ESE FUE TU MEJOR TRABAJO? Si se trata de una persona con un punto de referencia interno, te responderá: «LO SÉ PORQUE LO SÉ» o «Creo que fui el mejor», te dirá que este o aquel trabajo fue el mejor porque le proporcionó mucha más satisfacción personal que otros. Se trata de una valoración hecha de dentro hacia afuera. Ahora bien, si su punto de referencia es externo, te dirá: «Sé que fui el mejor porque me lo dijo mi jefe», «porque me dieron un premio» o «porque obtuvimos el contrato», etc. Acá cuenta la opinión del jefe, los premios ganados, los contratos conseguidos. La valoración la hace de afuera hacia adentro.

A quienes tienen un punto de referencia interno no les importa haber conseguido o no el contrato o el premio si están convencidos de qué hicieron las cosas lo mejor posible. Hicieron un buen trabajo y ya está, con eso basta.

Quienes tienen un punto de referencia externo dependen siempre de la aceptación de terceros para moverse en la vida. (RIBEIRO,L. «La comunicación eficaz»)

Me pregunto, si cada no de nosotros, a lo largo de nuestra existencia, no hemos pasado por ambos puntos de referencia… Cuando eramos más jóvenes nos importaba mucho más «la opinión del otro», «el que dirán»; no me refiero solo al ejemplo citado con respecto al trabajo sino a todas las circunstancias de la vida.

Cuando van pasando los años, uno se va «acomodando» y se acepta. Decide hacer «lo que elige» porque cree que es lo mejor, para uno mismo y para con los demás.

Y si alguna vez, a pesar de la experiencia que nos dan los años vividos, navegamos entre estos dos perfiles, lo bueno es darse cuenta que siempre está bueno la opinión del otro cuando se trata de un aporte constructivo, de un «mimo» o de un premio «bien merecido». ¿No les parece?

Hasta la próxima

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Avatar de Coral Reyes Coral Reyes
    Jul 23, 2014 @ 22:44:10

    Muy bueno Marina ;!! para refleccionar!!. En general creo que pertenezco al grupo de la motivación interna. Te mando un abrazo!!

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